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sábado, 18 de mayo de 2013

Carta abierta para el Subcomandante Marcos de un Exmilitar, #YoSoy132 Las Vegas

Mar Colima




Compañero de #Yo Soy132 Las Vegas, célula vinculada a #YoSoy132 Internacional



Carta abierta para el SubMarcos de un Exmilitar ahora miembro del #yosoy132



Que fácil decir “fresas”a todos los jóvenes que se han interesado en cómo traer un mejor país con ideas, un país en donde no sólo los jóvenes viven en general una represión.

Que fácil hacer poesía sentado bajo un árbol, que fácil es ser servido, ser un comandante, que sólo se dedica a mandar. Pero te contaré lo que se vive abajo, en donde las ordenes tienen que ser ejecutadas y lo que yo mismo viví :MI EXPERIENCIA.

A mi nadie me la cuenta, a mi nadie me dice como eres, tus frutos, tus acciones, tu gente; gente de la cual muchos hoy te abandonaron por creer en un extranjero, por que eso eres tú para ellos también. ¿En dónde están los que te abandonaron, a los que les hiciste creer?… ahora esos que te abandonaron no piensan más, no se alimentan, no abrazan, a veces me cuestiono que hubiera pasado si no te hubieran conocido. Hoy esos que te abandonaron están bajo tres metros de la tierra. Y ahora te dedicas a responder con prepotencia, con robusta soberbia, sigues embelecado como un altivo y arrogante, que no acepta y no respeta.

La democracia de la juventud, ¿pero qué es lo que buscabas de ellos, dime?, no es lo mismo convencer a los que no saben,que a los que se superan; a esos que ante su represión se esfuerzan por salir adelante. Te encontraste con tu propia mirada, con tu propio reflejo en el espejo, no te escondas dales la cara, como muchos de ellos la dieron ¿pero tú?

Hoy te dejo esto, y esto es la respuesta de lo que se vive y no de lo que cuentan.

Era una día como cualquiera en el campamento militar, apenas apuntaban los rayos del sol cuando la guardia informó que se encontraban un grupo de desertores zapatistas. Yo me encontraba en el archivo, pues ahí era mi puesto. Llega corriendo el soldado y me informa:

– Ven córrele que tenemos algunos heridos afuera que dicen ser zapatistas– tomo mi libreta en donde hacía mis apuntes de todos los desertores, familias, comunidades que eran atacadas por los zapatistas a consecuencia de no participar con ellos en su lucha. Cuando me acerco al lugar, miro en ellos la mirada del auxilio, del socorro, de la piedad. Les pregunto si se encontraban bien y ellos me contestan con un español y un dialecto. No fue fácil entender, pero lo que me contaron fue horrible.

Ahora le contestaré a Marcos a sus palabras incongruentes;

Mencionas:

“Mirar. Hacia dónde y desde dónde. Ahí está lo que nos separa.”—- ¿Cómo tú separaste a madres de sus esposos por no seguirte a punta de fusil?

“Ustedes creen que son los únicos, nosotros sabemos que somos uno más.”—- Sí, ¿A cuántos mercenarios paramilitares contrataste para sembrar tu violencia a aquellos que no quisieron seguirte?

“Ustedes miran arriba, nosotros abajo.”—- ¿Miras abajo para ver a quién manipular como la comunidad de Nuevo Momon Chiapas a la cual asoleaste con tus soldados?

“Ustedes miran cómo se acomodan, nosotros cómo servimos.”—- Sí, y dime, ¿Cómo te alimentaste cuando estabas en guerra con el gobierno?, ¿Acaso te serviste de las gallinas y el maíz que los pobres indígenas sembraban para sus familias, dejando niños y ancianos sin comer por semanas?

“Ustedes miran cómo dirigir, nosotros como acompañar.” —- Sí ¿con un arma detrás, así, como acompañaste a todos estos que fueron carne de cañón de tus ideales?, ¿Acaso les conmemoras o velas por sus familias?, ¿Qué no los abandonaste ya?

“Ustedes miran cuánto se gana, nosotros cuánto se pierde.”—-Claro, es bonito decirlo cuando no se cae en la batalla, porque perdiste ya la fe de quienes se supones tú defiendes. Ya perdieron la fe que según tú tuviste.

“Ustedes miran lo que es, nosotros lo que puede ser.”—- Puede ser para ti una mente lúcida cuando por tu lucha llevas a morir a muchos de hambre.

“Ustedes miran números, nosotros personas.”—- Esas personas que murieron, fueron y son un desamparo, por no ser ya un hombre que sembrara los campos, o ¿esos hombres que tú llevaste a morir, ahora sus hijos los cuentan como personas?

“Ustedes calculan estadísticas, nosotros historias.”—- La historia que me contaron cuando llegaron esa mañana exzapatistas, en donde me hablaban sobre las atrocidades que cometiste para hurtar sus alimentos, violar a sus hijas, a sus mujeres y lo peor, matarlos por no querer unirse a tu ejército. ¿Dime cuántas historias crueles sembraste en esos campos verdes, en esa selva llena de vida, cuántas personas tuviste hasta para torturarlas y te dieran datos sobre cuántos militares habían en los campamentos militares y de los cuales, si ellos no regresaban con la información, exterminabas a sus familias?… ¿esas son tus historias?

“Ustedes hablan, nosotros escuchamos.”—- Escuchas los lamentos de las necesidades de todas las personas a consecuencias de tu guerra violenta, ¿cuántas veces no te han pedido ya llevarles paz en respeto de sus muertos y sigues solo eso “escuchado”?

“Ustedes miran cómo se ven, nosotros miramos la mirada.”—- La cual no sostienes, ¿dime cómo explicarías la muerte que provocaste del padre de los hijos, que ahora no te siguen, o peor, de los que tú incitas a seguir luchando?

“Ustedes nos miran y nos reclaman dónde estábamos cuando su calendario marcaba sus

urgencias “históricas”. Nosotros los miramos y no les preguntamos dónde han estado

durante estos más de 500 años de historia.” —- Historia a la que tú mismo no perteneces, eres un adoptado por voluntad, nunca ellos te lo pidieron. Llegaste como los españoles hablándoles de libertad y sólo les llevaste muerte.

“Ustedes miran cómo aprovechar la coyuntura, nosotros como crearla.” —- Esa coyuntura de muerte, desolación y abandono creada por ti en esas regiones de Chiapas, en donde aun ahora ellos tienen que estar en la peor situación, porque hasta ahora no les has creado lo que iniciaste en 1994. O dime, ¿cuántos más, cuántos muertes más tienen que crear tu proyecto?

“Ustedes se preocupan por los vidrios rotos, nosotros por la rabia que los rompe.”—- Esa rabia que no te deja dormir, esa misma rabia es la que te da para llevar a morir a miles de nativos de Chiapas. ¿Dime cuántos vidrios quebraste en cada familia, dime cuántos reparaste, o acaso no encontraste más explicación y te escudas en los otros movimientos para darte un motivo para sacar tu rabia necia?

“Ustedes miran los muchos, nosotros los pocos.”—- Los pocos que hoy pueden ser manipulados por tu mente, pero te has preguntado también, ¿por qué esos que perdiste, ya perdieron también tus palabras, y cuando miran hacia atrás, se dan cuenta que no hay más base para seguirte?

“Ustedes miran muros infranqueables, nosotros grietas.” —- ¿Y de qué te sirve sólo mirar?, ¿por qué no de una vez las atraviesas?, ¿por qué no haces algo ya para dejar de mirar y responder primero a toda esa gente que les llenas de labia y de sueños abstractos que no comprenden, que no miran, que sólo tu expones, solo? ¡Ya!, ¡sí pero ya dales la respuesta!, o busca esa grieta para ocultarte en tus fracasos y esconderte en ellas.

“Ustedes miran posibilidades, nosotros lo que es imposible sólo hasta la víspera.”—- ¿Cuántos de los que cayeron en esa guerra, llevaste con sueños imposibles y sólo encontraron ver su cara en el suelo? ¿Cuántos más necesitas llevarles lo imposible, a los que llevaste tontamente a su propio lecho de muerte? ¿Cuántos más!

“Ustedes buscan espejos, nosotros cristales.”—- No busques, crea, como lo mencionas en tu párrafo anterior, que como tú, en su tiempo fuiste reflejo de lo que no se debe hacer por medio de las armas, ¿Aprendiste?… ¿no verdad? Ahora buscas cristales porque tu mismo rostro refleja MUERTE.

“Ustedes y nosotros no somos lo mismo.”—-No, nosotros ya despertamos y no seguimos tontos y crueles escenarios, en donde las mentes solo buscan la muerte rápida, eso es lo que hemos encontrado en las armas. La violencia es el recurso de los que les falta capacidad para lograr llevar actos, acciones; sin tener que manchar su mesa, el mantel, el uniforme, las palabras y/o la mente de sangre inocente.

Entiende que tu experiencia es nuestra base de lo que no se debe hacer. Platícame el éxito de tus acciones, el motivo y las justificaciones de todos los caídos para lo que has logrado hoy en día. Luchan a palabra lo que no pudiste ya hace mas de 18 años, y ahora ves que surge un movimiento, en donde quizás en 6 meses ha logrado más de lo que tú ni siquiera soñaste ver, y lo que es mucho mejor: no hemos tenido ninguna baja de vida como tú ya lo llevas en tu conciencia.

Pero aun así luchamos desde diferentes frentes, tú con tus armas y retóricas, nosotros desde el pacifismo, y eso es una característica que nos hará diferentes, lo que tú no miras. Pero no provoques al que alguna vez te extendió su mano y se unió por una causa. Hoy la escondes ¿por qué?. O como dijo el rey Carlos: “¿POR QUÉ NO TE CALLAS?” y mírate a ti mismo primero. Enfócate a luchar por los que ahora miran en ti su esperanza, no siembres discordia, no muerdas la codicia, ni reflejes tu envidia.

Pero aquí estaremos aun así luchando juntos, pero no de la mismas forma.

Desde un lugar, un exmilitar que miró tu otra guerra, la cual fue horrible. Esa linda mañana, supe en realidad quién fue Marcos y los zapatistas. No te escondas, no finjas, no digas algo que a lo vivido, lo experimentado propiamente, no es nada congruente con tus palabras.

http://yosoy132internacional.wordpress.com/2013/02/09/carta-abierta-para-el-subcomandante-marcos-de-un-exmilitar-yosoy132-las-vegas/

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